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Porque Del baúl Sabio..

Este
sitio es un compilado de notas, apuntes, blocks, cuadernos y libros que he
guardado en un baúl, lugar donde se encuentra concentrada toda mi formación
terapéutica en cuestiones de terapias
complementarias.

Mi intención, no es
realizar escritos con orientación pedagógica, sino despertar incógnitas y
realizar conclusiones de todas las experiencias vividas junto a aquellos que han
compartido un encuentro terapéutico.


Si alguien lo lee, se siente identificado, le genera
preguntas, curiosidad, inquietud y busca respuestas...



Misión cumplida...

viernes, 19 de octubre de 2012

En busca de la felicidad




Juan era rezongón. Cuando nos vimos en uno de los tantos encuentros le propuse que me relatara cómo iba a ser su vida a partir de su jubilación que sucedería en pocos años. Cuáles eran sus proyectos, deseos, ambiciones.

Su tardía respuesta fue: - “Vivir la vida”.

Parecía que nada de esto iba a tener lugar porque siempre había problemas que resolver. Cuestiones de mecánica del auto, alguna cerradura que había quedado trabada en su casa, siestas que por cuestiones laborales no podía hacer, ir al banco permaneciendo largo tiempo en una cola hasta ser atendido…y bueno, cosas que le suceden seguramente a diario a casi todos los lectores de este relato.

El mundo de Juan era un problema sin verdaderos problemas…quizá éste era el problema.

Juan era casado, sin hijos, sin personas mayores a quien cuidar. Tenía una modesta casa, auto, negocio y un lugar de veraneo. Ambos, su esposa y él gozaban de buena salud. Solían encontrarse con amigos. Iban de vez en cuando al cine o al teatro. Así transcurrían los días de Juan…

Juan tenía un mundo con tierras fértiles que no sabía sembrar y cosechar. Una tierra libre de malezas que no entorpecieran su camino. Tenía todo. Y aún así no era feliz.

Lo que le faltaba a Juan eran motivaciones. La rutina y la estabilidad permanente lo habían transformado en inconformista y gran parte del día su mente estaba llena de cavilaciones. No se daba cuenta de todas las bendiciones que formaban parte de su vida: tranquilidad, familia, amigos, bienestar económico.

¿Cómo sería “vivir la vida” para Juan? ¿Y para cada uno de nosotros?

Creemos que cuando dejemos de tener determinadas responsabilidades, o que cuando  compremos una casa más grande, o cuando los chicos crezcan, o cuando cambiemos de trabajo, y la lista podría ser muy extensa, lograremos la felicidad sin darnos cuenta que esa felicidad no se alcanza “algún día” sino que se construye en cada momento.

Darnos cuenta de todo lo que tenemos, buscar un lugar para conectarnos con nosotros mismos, aprender cosas nuevas, desplegar nuestra creatividad en el plano que sea, ser conscientes de cada día que vivimos y no transformarnos en autómatas, hará de nuestra vida un lugar lleno de frutos alejado de elegantes quimeras.