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Porque Del baúl Sabio..

Este
sitio es un compilado de notas, apuntes, blocks, cuadernos y libros que he
guardado en un baúl, lugar donde se encuentra concentrada toda mi formación
terapéutica en cuestiones de terapias
complementarias.

Mi intención, no es
realizar escritos con orientación pedagógica, sino despertar incógnitas y
realizar conclusiones de todas las experiencias vividas junto a aquellos que han
compartido un encuentro terapéutico.


Si alguien lo lee, se siente identificado, le genera
preguntas, curiosidad, inquietud y busca respuestas...



Misión cumplida...

martes, 16 de septiembre de 2014

Sobre la inteligencia..



  Con respecto al tema a tocar yo también tengo una respuesta, (desde mi modesto modo de ver), que me resultaría agradable compartir con Ud. Considero que ser inteligente, a esta altura de la Vida, no tiene nada que ver con la cantidad de Títulos de carreras universitarias que puedan poblar la pared de nuestro living, ser inteligente lo relaciono mucho mas con la sabiduría de Vivir. Abrir el corazón en el momento oportuno, ni antes ni después. Ver a los hijos mas allá de los ojos. Leer entrelineas no para condenar, sino para saber donde uno está parado. No buscarle un sentido a todas las cosas, sino, hacer lo que el sentido común me susurra al oído. Ser consciente de la finitud de nuestra Vida. Usar TODOS los dones, grandes o pequeños que Dios nos dio. 
                                 Diría finalmente que ser inteligente es sentir que en la última exhalación de nuestro aliento, nuestro paso por este mundo no fue en vano y que, además, me pude dar el gustazo de haber compartirlo parte de ese trayecto con Ud.!
                               Gracias.!                
                                                 Luis      






 Comparto su idea totalmente. Ud lo ha expresado muy poeticamente.

                       La idea de debatir sobre la inteligencia surgió porque hace unos días en mi lugar de trabajo hubo un médico que muy enojado cuestionaba que el laboratorio le había informado la mitad de los resultados que él había pedido. Estaba tan ofuscado, su soberbia era tal, que solo podía obrar como un autómata.
                        Ante semejante actitud, sutilmente me bajé los anteojos, tomé el informe que estaba en sus manos. Dí vuelta la hoja y le mostré los resultados que NO había visto impresos en el revés de la página. No se había dado cuenta que hay informes que por su cantidad de pedido de laboratorio están impresos doble faz... en fin...sin palabras. Y le cuento que no es la primera vez que pasa..

                         Desde ese momento me quedé pensando sobre la "inteligencia". Este médico, con título universitario, ante los ojos de muchos puede ser una persona inteligente. Por el solo hecho de haber recibido papelitos firmados por una entidad educativa. Sin embargo, desde mi punto de vista, el acumulo de información no es sinónimo de inteligencia o destreza intelectual..

                          Por lo antes dicho, creo que a medida que pasa el tiempo, crecemos o envejecemos por decirlo de alguna manera, corremos el riesgo de perder la capacidad de preguntar, de cuestionar, como lo hacíamos cuando éramos chicos.
                          Aceptamos lo que nos enseñan tal cual, sin ningún filtro ni cuestionamiento. Amontonamos información a la buena de Dios, automáticamente. Aceptamos mandamientos y prohibiciones. La educación no nos prepara el terreno para debatir, ni discernir ni elegir otros caminos, conductas o líneas de pensamiento.

                          Concuerdo con Ud, en cuanto a que la inteligencia es la capacidad de poder mirar, observar, cuestionar, elegir, sentir con todos nuestros sentidos.  Amén que cada ser humano nace para destacarse en una actividad, que lleva consigo impregnado en su genética la capacidad y la inteligencia para brillar en algo que no necesariamente deba ser la matemática ni la física.

                           Es tiempo de empezar a pensar por uno mismo, a ver que existen distintos caminos, distintas posibilidades y distintas soluciones siempre y cuando esté acompañado del sentido común. Es hora de redireccionar nuestros sentidos hacia un accionar que nos haga sentir felices y regocijar nuestra alma. Si nuestro pensamiento nos conduce a acciones que enriquecen nuestra alma, que sorteamos hábilmente las vicisitudes de nuestro camino, entonces hemos hecho de nuestra inteligencia una herramienta máxima...

                                     Gracias por compartir este momento..
                                                                                           Mirtha