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Porque Del baúl Sabio..

Este
sitio es un compilado de notas, apuntes, blocks, cuadernos y libros que he
guardado en un baúl, lugar donde se encuentra concentrada toda mi formación
terapéutica en cuestiones de terapias
complementarias.

Mi intención, no es
realizar escritos con orientación pedagógica, sino despertar incógnitas y
realizar conclusiones de todas las experiencias vividas junto a aquellos que han
compartido un encuentro terapéutico.


Si alguien lo lee, se siente identificado, le genera
preguntas, curiosidad, inquietud y busca respuestas...



Misión cumplida...

lunes, 3 de febrero de 2014

Cáncer

Cáncer es el signo que se encuentra en la base del zodíaco. Está relacionado con la familia y las raíces.
Su planeta regente en realidad no es un planeta sino un cuerpo, que es la Luna.

Cáncer tiene una energía femenina, que va hacia adentro. Pertenece al elemento agua, donde hay mucha emoción, afecto, confianza. Cáncer es la base de la emoción, es sensibilidad emocional.

Si pintáramos un cuadro canceriano, éste sería una familia sentada toda junta. Algunas mujeres cocinan, otras dan de amamantar a sus niños, otras les ofrecen su afecto.  Cáncer es el alimento, el alimento como emoción, el olor, el afecto que circula, estamos todos juntos para recordar viejos tiempos, nuestras raíces, nuestra familia, el árbol genealógico.

Es un signo cardinal, es donde comienza otro proceso. En los signos precedentes no había subjetividad, no reconocen la humanidad, el otro. En Cáncer empieza lo humano como esencia, comienza una relación de pertenencia. Hay mayor estabilidad relacionado con lo familiar y con un lugar seguro. Cáncer necesita estabilizar algo que no tenga tantas variantes como en Géminis. Se empieza a excluir una serie de variantes para que las que queden actúen de forma permanente y estable. Es como si dijera: "esto es lo que quiero, esto me pertenece, esto quiero que crezca y lo demás lo excluyo".
Como signo cardinal hay un principio de selectividad, deberá elegir, seleccionar. Elegir lo que queda en su mundo de lo que no le pertenece. En ello entra hacer relaciones de pertenencia y protegerlas.
Cáncer elige, da forma y hace crecer los vínculos y situaciones que elige. Lo demás lo deja afuera, no es parte de su tribu. Se relaciona con la encarnación, con la concepción y el volver al lugar de donde venimos, al origen. Aparece la noción del tiempo y del límite.

Se relaciona con la Luna y todo lo que ella implica: el útero, la familia, el alimento, la protección, el cuidado, la familia, el clan, la tradición, las raíces, el lugar de origen, y comienza a tener identidad, construye un "yo" diferente al de afuera. Es una identidad por pertenencia, "yo soy hijo de".
En Cáncer aparece la pregunta  "¿Quién soy?" y aparece la primera respuesta "yo soy miembro de tal familia".

Cáncer es el signo humano por excelencia y la humanidad por pertenencia. Surge lo subjetivo y no es una identidad por si misma sino que se asocia a una familia. La infancia tiene gran importancia para ellos y de acuerdo a cómo haya sido teñirá su vida con un gesto de alegría cuando es adulto o de infelicidad si no ha sido tan fortuita. Sus heridas tardan en cicatrizar.

Para Cáncer si no pertenece se siente muerto. El exilio se vive como muerte. Todo está ligado con la memoria y la historia porque le da identidad. Es tipicamente humano. Tiene frases como: "Bueno, contame tu historia". Lo que lo identifica es la historia, no con el aquí y ahora. La autodefinición con sus ancestros le da seguridad.

Cáncer es la energía de mayor sensibilidad en lo vulnerable.
Los cancerianos son protectores, maternales, cálidos, vulnerables, hogareños. Su mundo interno suele estar en contraste con el mundo de afuera frío y hostil. Cuando se sienten queridos está todo bien pero cuando el medio no le sienta favorable se vuelven introvertidos y se encierran en su mundo. Tienen mucho miedo a la separación y el abandono. Si me pertenece te amo, sino no te registro. Suelen apañar y contener, es energía de dependencia. Su naturaleza está relacionada con lo afectivo. Tienen que aprender a independizarse . No necesitan aprobación, ni reconocimiento, sino afecto y no sentirse excluidos.

 Son tranquilos y tranquilizantes, de movimientos lentos, mofletudos, redondeados, sensibles, fáciles de herir, vulnerables, delicados, necesitan que le garanticen el afecto. Su gran tesoro es la emoción, la llevan a flor de piel, son muy profundos, afectivizan todo. Son muy soñadores, nostálgicos, recurren frecuentemente a recuerdos de su historia. Son dependientes de las personas y los objetos, y les cuesta desprenderse de ellos. Les cuesta las iniciativas y los cambios, pero una vez que se decidieron agarran con fuerza lo que les pertenece y no lo sueltan, como hacen los cangrejos.

Cambian de humor fácilmente, son ciclotímicos, cambiantes como la Luna.

Profesionalmente pueden ser excelentes novelistas, maestras jardineras, terapeutas familiares, neonatólogos, pediatras, historiadores, arqueólogos, cocineros, entre otras.

Fisiológicamente, como Cáncer está relacionado con la nutrición rige el estómago, el útero, las glándulas mamarias.

Su color es el blanco plateado, ¡claro! una hermosa Luna nacarada es la estampa perfecta para Cáncer.

Su frase: " Yo siento, Yo contengo, Yo nutro".

Cáncer es el signo más maternal y protector del zodíaco. Deberíamos en algún momento de nuestra existencia, conectarnos con esta energía que nos hace sentir en casa, con nuestras raíces y nuestra historia, amados y protegidos, para que así con la ternura instalada en el corazón emprender el viaje hacia nuestra misión en la vida.